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LA CESTA DE LOS TESOROS

Maria Sòcia d'Artijoc Tienda 27 abril 2020 0 941

Un juego fantástico de exploración para favorecer el desarrollo de los sentidos del bebé durante el primer año de vida.

Sobre todo es, durante el primer año de vida, cuando los niños exploran los diferentes materiales y descubren las características a través de los sentidos, así pueden notar las diferencias de textura, peso, forma, sabor, olor o de color, entre otros.


La cesta de los tesoros es un fantástico juego de exploración dirigido a aquellos niños y niñas que se mantienen solos sentados en el suelo, e incluso, por aquellos niños y niñas que aún no se sientan pero que pueden llegar solos a la posición de estirados con la barriga al suelo, os lo contamos.


Pero antes, queremos recordar la importancia del movimiento libre de los bebés. Como adultos es normal que queramos "ayudar" a nuestros hijos e hijas a llegar a pociones y hacer acciones que por sí mismos no hace. ¿Quién no ha dado las manos a un niño para ayudarle a caminar, cuando todavía no lo hacía solo? ¿O quién no ha puesto un niño sentada con cojines detrás para evitar que se desequilibre, cuando no ha llegado solo a esta posición?


Emmi Pikler (1902-1984) después de muchos años de estudios, concluyó que el desarrollo motor surge de manera espontánea y que lo único que tiene que hacer el adulto es observar y ofrecer las condiciones adecuadas para el desarrollo autónomo y libre del bebé. Por otra parte, si colocamos al niño en posiciones que aún no llega por sí mismo, puede ser prejudicial, ya que motrizmente no está preparado.


En definitiva, hay que tener paciencia y disfrutar de todos los pequeños avances que va haciendo día a día. Por que, es una maravilla poder mirar a un bebé en su actividad libre. Si nos damos este tiempo de observación paciente, descubriremos el gran potencial del bebé en su actividad espontánea, su concentración, insistencia para conseguir un objetivo, flexibilidad y variedad en sus movimientos, autonomía y la alegría que produce el sentimiento de competencia al realizar por sí mismo un movimiento que surge del profundo de su ser. Y si queréis saber más, os recomendamos este libro:

Moverse en libertad: desarrollo de la motricidad global de EMMI PIKLER

¿A qué edad se recomienda la cesta?

La cesta se suele a ofrecer cuando el niño se sienta solo en el suelo. Pero también se puede ofrecer cuando se coloca por si solo boca abajo. Ahora bien, la cesta que le ofreceremos serán distintas.

¿Cómo debe ser la cesta?

La cesta que le ofreceremos cuando aún no se siente, será ovalada, de esta manera cuando el niño vaya a coger los objetos de dentro de la cesta, esta se tumbará y le será más fácil acceder a los objetos.

Cuando el niño ya se siente, le podremos ofrecer la cesta ovalada o plana, indistintamente.

¿Hasta qué edad se recomienda?

Cuando los niños empiezan a desplazarse, las necesidades de su desarrollo evolutivo y madurativo cambian y la cesta se puede ir transformando con una propuesta de juego heurístico.

Pero, ¿qué es la cesta de los tesoros?

Es una actividad de exploración. Para hacerla hay que llenar una cesta con objetos de uso cotidiano escogidos con el fin de proporcionar estímulo y experiencia a los cinco sentidos del niño: el descubrimiento y el desarrollo del tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista.

Se trata de una recopilación especial de materiales, no de juguetes, que podemos encontrar por casa, confeccionar, recuperar los comercios o bien comprar. Otros materiales no darían al niño referencias tan precisas de superficie, peso, temperatura, forma, color, olor, sonido, consistencia, etc.

Si la cesta es por uno o dos niños, la llenaremos con unos 8-10 objetos. Si la queremos ofrecer a un grupo de 3 o 4 niños, la cesta debe ser más grande y dentro pondremos unos 40 objetos aproximadamente. Se recomienda presentarla siempre de una manera atractiva.

¿Por qué es un buen recurso una cesta de los tesoros?

La cesta de los tesoros proporciona al niño la oportunidad de interesarse por muchas cosas que tiene delante. Ayuda a desarrollar su capacidad de coordinar ojo, mano y boca, puede acceder más fácilmente a los objetos y llevarlos a la boca para conocerlos. Desarrolla, además, la capacidad de concentración y atención focalizada, participa en la estructuración del pensamiento, potencia la libertad, la autonomía en la acción y la actuación de su propio ritmo.

También ayuda a potenciar la diversidad, la acumulación de información, el aprendizaje y el conocimiento del entorno, además del descubrimiento de uno mismo, el aprendizaje de nuevos movimientos y habilidades, y les da autonomía por que son ellos mismos los que eligen el objeto.

Un surtido satisfactorio facilita poder elegir lo que más le interesa y favorece la curiosidad innata para descubrir las cualidades y novedades de las cosas.

Cuando comienzan a jugar con los objetos de la cesta, los niños cogen los que tienen más cerca o los que son más atractivos. Poco a poco va creciendo el interés por otros objetos que tienen otras cualidades, los manipulan, los muerden, los succionan, juegan, los sacuden, los meten y sacan, los echan ...


¿Qué pondremos en la cesta?

Como hemos comentado anteriormente, es a través de los sentidos que los niños descubren las características de los objetos, por este motivo, intentaremos poner:

Tacto: con objetos de diferentes formas, texturas, pesos y temperatura. Aquí engloba toda clase de material, madera, vidrio grueso, metal, telas, materiales naturales como una concha, diferentes tipos de esponjas, etc.
Olfato: con variedad de olores. Podemos crear pequeños cojines con plantas aromáticas.
Oído: podemos poner objetos que por ellos mismos hagan sonido; cascabeles dentro de una botella, pelotas con objetos dentro, el crujido de alguna tela, etc. Como con la percusión o la fricción de dos objetos.
Visa: con el color, el tamaño, la forma, el brillo, con objetos translúcidos, un espejo, etc.

¿Tiene mantenimiento?

Es muy importante que los objetos estén bien limpios por que el niño los explorará primero con la boca, que es la primera vía de conocimiento. Además, no deben ser peligrosos, deben ser lo suficientemente resistentes y nos tenemos que asegurar que no se los puedan tragar. También es importante presentar la cesta de una manera atractiva y con los objetos bien distribuidos.

Los materiales deben ir renovándose cuando se estropeen, sustituir los que no despierten interés y lavarlos siempre que sea necesario.


El papel de los adultos

El adulto no debe intervenir en las acciones, su papel es de dar seguridad y observar mientras el niño juega, experimenta y descubre con la cesta. Observar qué materiales prefiere, cuáles son sus intereses y cuáles no les atrae la atención. Aunque renovaremos algunos objetos, siempre hay dejaremos algunos que conozca. Los objetos nuevos tienen como objetivo hacer que el bebé siga teniendo interés por el juego y la experimentación.

Con la cesta de los tesoros el niño aprende solo y por él mismo. El adulto, con su presencia y atención, le da seguridad y confianza.

En nuestra página web encontrará todo el material disponible para su cesta!

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